Comercio y distribución
Catálogo en el chat, pedidos que nacen de la conversación y seguimiento de entregas sin llamar a almacén.
- Ficha de producto con variantes
- Orden y factura desde el chat
- Estatus de la entrega a la vista
Tu equipo atiende por WhatsApp desde dentro de Odoo, viendo al cliente completo: lo que compró, lo que debe, lo que espera recibir y lo que preguntó la semana pasada. Sin cambiar de pestaña y sin copiar datos a mano.
Las demostraciones de esta página son interactivas. Puedes usarlas.
Tu gente ya vende y atiende por ahí. Lo que cuesta es lo de alrededor: abrir Odoo para ver si el pedido salió, buscar la factura en otra pestaña, preguntarle a un compañero si ese cliente ya pagó. Ese ir y venir es donde se pierden las horas y se cometen los errores.
El módulo no reemplaza WhatsApp: le pone enfrente la información de Odoo que hacía falta para responder bien.
Cada conversación llega acompañada de quién es el cliente y qué tiene abierto contigo. El agente deja de alternar entre el teléfono y Odoo: cotizaciones, facturas, entregas y tickets del contacto aparecen al lado del chat.
Un número suelto no dice nada. El módulo lo busca en tu base de contactos y lo vincula; si no existe, lo crea desde el propio chat. A partir de ahí todo el contexto se enciende.
La conversación termina en documento sin copiar y pegar. Se crea la orden, se confirma, se factura y el PDF sale por el mismo WhatsApp donde empezó todo.
Lo que tu equipo contesta veinte veces al día se guarda como atajo. Se escribe la clave, se expande el texto completo. Las respuestas son editables y se ordenan por uso.
Buscas el producto en Odoo y lo mandas como ficha: nombre, precio e imagen. Con variantes, eliges cuál antes de enviar. El cliente ve exactamente lo que vas a cotizar.
Las conversaciones se reparten entre el equipo. Quien atiende queda registrado en el chat, y el resto ve de un vistazo qué está tomado y qué sigue libre.
No todas las empresas necesitan los seis módulos. Cada panel se activa o se apaga desde los ajustes, y contabilidad puede quedar en solo lectura para que el agente consulte sin tocar.
El módulo es una base. Lo que ve el agente al abrir un chat se define contigo: qué módulos se encienden, qué campos se muestran, qué acciones puede ejecutar y cuáles no. Estos son puntos de partida, no paquetes cerrados.
Catálogo en el chat, pedidos que nacen de la conversación y seguimiento de entregas sin llamar a almacén.
El contexto pesa más que el catálogo: qué se cotizó, qué se firmó y qué quedó pendiente con ese cliente.
La conversación se convierte en ticket y el ticket conserva el hilo completo de WhatsApp.
Saber si quien escribe debe dinero cambia la conversación. Facturas y saldos aparecen junto al mensaje.
¿Tu operación no se parece a ninguna de estas? Es lo normal. El desarrollo a la medida es parte del trabajo: campos propios, reglas de tu negocio e integraciones con lo que ya usas.
Se vincula escaneando un QR, igual que WhatsApp Web. El número sigue siendo tuyo.
Un servicio intermedio recibe y envía los mensajes, y los sincroniza con Odoo.
Las conversaciones viven en tu base, junto a los contactos, las ventas y las facturas.
La arquitectura exacta depende de dónde esté alojado tu Odoo. Lo revisamos contigo antes de proponer nada: no todos los hospedajes admiten las mismas opciones, y preferimos decirlo desde el principio.
Te mostramos el módulo funcionando y te decimos con franqueza qué parte te sirve y qué parte no.
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